Puedes descargar Firefox desde su página oficial:
Como ves el archivo no es muy grande y la instalación es completamente sencilla. Aquí tienes unas capturas de la misma.
La parte más destacable viene al final de la instalación, donde te preguntará si quieres importar algo de Internet Explorer:
Si es la primera vez, mejor que elijas no importar nada (lo podremos hacer más tarde) más que nada para conocer Firefox desde cero.
Finalmente arrancará Firefox y verás algo como esto:
Como ves la disposición de las cosas es muy parecida al Internet Explorer de toda la vida. Ahora, dependiendo de la versión de Internet Explorer que uses unas cosas te resultarán más familiares y otras menos.
Antes de nada te recomiendo que navegues un poco. La primera vez que hagas algunas cosas habituales como por ejemplo realizar una búsqueda en Google es probable que te encuentres algún mensaje como estos:
Es completamente normal pasa la primera vez que usas cualquier navegador. Esos avisos aparecerán una vez.
Si aún no has usado Internet Explorer 7, lo primero que llamará tu atención probablemente sean las pestañas:
La navegación por pestañas durante mucho tiempo ha sido una de las mayores virtudes del Firefox, por lo que pararemos un poco a explicarlo. Recientemente, Explorer ha incorporado las pestañas a su navegador por lo que aprender cómo funcionan te será de utilidad uses lo que uses. De todos modos insistir una vez más en que lo que aquí se cuenta es opcional.
La ventaja de las pestañas es que te permiten tener abiertas distintas páginas sin tener abierto el navegador múltiples veces, aprovechando así mucho más el espacio-
Lo mejor es verlo con una imagen. En la primera vemos Internet Explorer con 6 páginas abiertas al estilo clásico:
Cómo se ve claramente la barra de tareas está completamente llena, y es difícil identificar qué página es cual. Cierto es que en Windows se pueden agrupar estos botones en la barra de tareas pero aún así la navegación por pestañas deja libre por completo la barra de tareas del siguiente modo:
Lo que viene a continuación y que puede parecer un detalle menor, desde mi punto de vista, supone un antes y un después en la forma de navegar de una persona.
El principiante informático cuando encuentra una página con varios enlaces que le interesan hace click en uno, lo ve, vuelve a atrás, hace click en el siguiente, vuelve atrás, etc... Esto se observa muy bien con los resultados de una búsqueda en Google.
Con la navegación por pestañas este proceso se reduce a la mitad del tiempo porque puedes abrir los enlaces sin dejar de ver la página actual. Por ejemplo, abre tu Firefox y vete a www.google.es. Haz una búsqueda cualquiera y en la ventana de resultados vete haciendo click sobre cada uno mientras mantienes pulsada la tecla Ctrl de tu teclado. ¿Ves el resultado?
Efectivamente, tienes todas las páginas abiertas en segundo plano y puedes acceder a ellas haciendo click en sus títulos o pulsando en tu teclado la combinación Ctrl + Tabulador. Puedes cerrarlas haciendo click en el botón correspondiente, o haciendo click con el botón central del ratón sobre ellas:
Con esto creo que es suficiente para entender en qué consiste la navegación por pestañas. Como resumen aquí tienes los principales controles: